sábado, 10 de marzo de 2018

Gatika-Cubnezais eta Gueñes-Itsaso goi tentsioko lineak lotutak daude. BIZKAIKO HITZA, berria, 2018, martxoak 09



GOI TENTSIOKO ARRAKALAK


BIZKAIKO HITZA, berria, 2018, martxoak 09 

Ainhoa Larrabe Arnaiz

Ia hamarkada bat lozorroan eman ondoren, abiadura biziz hartu dute Gueñes eta Itsaso arteko goi tentsioko linearen proiektua. Ez kasualitatez. Gatikatik Cubnezaisera (Frantzia) urpetik doan goi tentsioko kable sarea eraikitzeko egitasmoak indarra hartu duen momentu berean hasi dira Bizkaiko eta Gipuzkoako lurraldeak gurutzatuko dituen azpiegituraren eraikuntza prozesuari abiada ematen. Banatuta aurkeztu dituzte proiektu biak, baina REE Red Electrica Españolaren txostenetan argi azaltzen da egitasmo berari erantzuten diotela Gatika-Cubnezais eta Gueñes-Itsaso goi tentsioko lineek: Europako Batasuneko herrialdeak energetikoki lotu nahi dituzte.

Informazio gehiago:

viernes, 9 de marzo de 2018

La LAT Güeñes-Itsaso y la interconexión submarina Gatika-Francia obstaculizan la transición energética hacia un modelo descentralizado y democrático. EQUO-Berdeak


Las megainfraestructuras proyectadas en Bizkaia condicionan el futuro modelo energético

La línea de alta tensión Güeñes-Itsaso y el cable submarino Gatika-Cubnezais siguen adelante sin tener en cuenta otras alternativas como el almacenamiento o la gestión de la demanda 


Equo considera que se está perpetuando el modelo energético actual "centralizado y controlado" por pocas empresas 




La línea de alta tensión Güeñes-Itsaso y el cable submarino Gatika-Cubnezais se están abriendo paso en Bizkaia como las dos megainfraestructuras energéticas llamadas a marcar el paso. Ambas van a condicionar el modelo energético futuro para disgusto de algunos sectores de la sociedad, que ven en ambas megainfraestructuras una perpetuación del modelo energético actual "centralizado y controlado" por pocas empresas. La pregunta que se hacen es si ambas instalaciones encajan en un modelo energético eficiente.

Rosa Martínez, la diputada vasca de Equo en el Congreso, tiene muy claro que lo que está en juego es el modelo energético, más allá de los impactos ambientales y sociales que pueden sufrir los municipios afectados. "Hay mucho dinero en juego y esto al final se puede convertir en un segundo Castor [la plataforma de extracción de gas que dejó de funcionar en la fase previa de la explotación por los terremotos que estaba provocando en la zona]. El cable submarino tiene un presupuesto de 1.800 millones de euros, con un riesgo de sobrecoste que tanto la Comisión Europea como la comisión nacional de mercados y de competencia ha reconocido. Si no están bien hechos los cálculos en cuanto las amortizaciones, ahorro, etc....pues va a resultar un sobrecoste al sistema eléctrico que vamos a pagar todos en la factura de la luz". 

El caso es que en un par de meses se ha organizado una plataforma y los municipios afectados ya han presentado alegaciones, especialmente por los que pasa la línea de alta tensión Güeñes-Itsaso. "Estas infraestructuras", explica Rosa Martínez, "tienen su origen en un objetivo europeo de aumentar la interconexión entre todos los países, pero claro es un objetivo general que no tiene en cuenta las circunstancias particulares de cada país y de cada proyecto concreto. Creo que no es bueno para nadie un proyecto de esa magnitud sin estudio, justificándolo solo por un objetivo de la Unión Europea. Tenemos mucha experiencia de proyectos que son innecesarios y que luego pagamos entre todos".

Industria vasca

A los requerimientos de informes y cálculos, el Gobierno central responde con generalidades. "No es capaz de decir de dónde sale el ahorro, ni presentar informes. Los 1.800 millones de euros los vamos a pagar entre todos, pero es que también se compromete el modelo energético y lo decanta absolutamente".

Otra de las cuestiones es ¿hasta qué punto estas megainfraestructuras van a favorecer a la industria vasca o a abaratar la factura de luz? "Favorecerán la competitividad de las industrias vascas si las interconexiones hacen bajar el precio de la luz, pero es que esto no es seguro", replica Martínez. "Lo que realmente puede hacer bajar la factura de la luz es incrementar las renovables. Y eso no está en los planes del Gobierno. Se trata de afirmaciones que se hacen gratuitamente, pero que nadie cuantifica. Si las infraestructuras son necesarias adelante, pero cuando hay tantos millones en juego hay que ser más rigurosos porque el debate sobre la transición energética en Euskadi ni siquiera existe".

Proyectos

1-La Línea alta tensión Güeñes-Itsaso. Tiene cerca el final de su tramitación para iniciar la ejecución. Es un proyecto ya incluido en la planificación energética desde 2011 (retrasado por la moratoria de inversión pública de Montoro en 2012). Red Eléctrica Española justifica su trazado para "cerrar el anillo" norte y conectar Euskadi "con la eólica" de Galicia. Coste: 70 millones.


2- Cable submarino Gatika-Cubnezais. Es la interconexión eléctrica con Francia que inicia ahora su andadura con el proceso de participación pública. Está justificado por el objetivo marcado por la UE de que todo país debe tener el 10 % de interconexión eléctrica (no especifica si de potencia instalada o pico de demanda). Es un proyecto de 1.850 millones, del que no se han facilitado informes ni cálculos de su necesidad en el caso español más allá del objetivo europeo general. Las interconexiones se han convertido en un tema polémico porque el ministro Nadal condiciona los objetivos de renovables en la política europea a que la UE apoye y financie las interconexiones en España.

jueves, 8 de marzo de 2018

"ENERGIEWENDE: La transición energética en Alemania", ERAKUSKETA/EXPOSICIÓN: 5-15 marzo Bizkaia Aretoa Bilbao

La exposición itinerante ‘La Transición energética en Alemania’ llega a Bilbao

Del 5 al 15 de marzo de 2018 5en el hall del edificio Bizkaia Aretoa de la Universidad del País Vasco en Bilbao,(Abandoibarra Etorbidea, 3 )   ‘La Transición energética en Alemania– Energiewende’.

miércoles, 7 de marzo de 2018

SOBERANÍA energÉTICA


Definiendo la soberanía energética
Varios autores, Ecologista, nº81, verano 2014

Posición elaborada en marzo de 2014 por Pablo Cotarelo (Ecologistas en Acción), David Llistar y Alfons Pérez (Observatori del Deute en la Globalizació), Alex Guillamon (Entrepobles), María Campuzano (Engineyeria Sense Fronteres) y Lourdes Berdié (Multireferèndum). Todo/as ellas en el marco de construcción de la Xarxa per la Sobirania Energètica, www.xse.cat

En tiempos de indignación por los abusos del poder de una oligarquía, la sociedad demanda en el mundo de la energía (al igual que en otros ámbitos) una nueva ola democratizadora. Si soberanía se refiere a poder, soberanía energética es hablar de dónde reside el poder en el ámbito de las energías. Frente a un enfoque como el de la soberanía del Estado, centrado en la legitimidad de los Estados no importa si han sido cooptados por élites extractivistas, la soberanía de los pueblos defiende el derecho de individuos, comunidades y pueblos para decidir sobre los asuntos que les afectan, para hacer política cotidianamente. La soberanía energética a la que nos referimos, se aleja de la defensa de las fronteras y de intereses alineados con las élites, denuncia la cultura que promueve la delegación de las decisiones en una supuesta neutralidad de los expertos, su planificación tecnócrata y la toma de decisiones desde arriba. Se opone a la exclusión de los saberes tradicionales, la participación de la ciudadanía activa y la corresponsabilidad.

Así inspirada en la definición de soberanía alimentaria de La Vía Campesina, la soberanía energética podría definirse como el derecho de los individuos conscientes, las comunidades y los pueblos a tomar sus propias decisiones respecto a la generación, distribución y consumo de energía, de modo que estas sean apropiadas a las circunstancias ecológicas, sociales, económicas y culturales, siempre y cuando no afecten negativamente a terceros. Cada persona y cada pueblo tiene derecho a la cantidad y tipo de energía necesaria para sostenerse a sí mismo/a y a su grupo, y a los recursos necesarios para mantenerla, siempre y cuando no externalice impactos ambientales, sociales o económicos negativos, es decir, no genere anticooperación.

De la misma manera, mientras que desde la soberanía estatal se hablaría de independencia y seguridad energética para referirse a la utilización de una cantidad indeterminada de recursos que se consideran necesarios para mantener al máximo la economía doméstica (satisfaciendo todo tipo de consumos sin atender a su naturaleza), para la soberanía de los pueblos la soberanía energética es que todas las personas tengan derecho al acceso a las energías en condiciones dignas y en cantidad suficiente y equitativa. Mientras que desde la cultura de expertos se pretendería alfabetizar a la población para que entienda la energía (ente abstracto, homogéneo y especulable) por medio de una relación vertical jerárquica y unidireccional, desde la soberanía energética en cambio se plantea que la realidad es compleja, multidimensional y asimétrica y debe comprender los enfoques de todos los agentes afectados. Por tanto, es necesario desmonopolizar la especialización, generar una comunidad extendida de iguales compuesta por todos aquellos que deseen entrar en un diálogo y decidir. Donde sus miembros aporten sus hechos, que incluyan conocimientos imprescindibles para que las energías necesarias para las personas sean satisfechas. Se trata de las energías concretas y diversas frente a la Energía mercantilizada y oligopólica.

Asimismo, alcanzar la soberanía energética supone que los pueblos puedan decidir sobre las cuestiones energéticas sin interferencias y esclavitudes, como las que representan la persecución de beneficios crecientes y la rendición de cuentas ante accionistas, a las que están sujetas las empresas privadas actualmente, y fruto de la actual mercantilización de la Energía. Para priorizar el control de los pueblos sobre el bien común energético se debe trascender la disyuntiva entre el sector público y el privado, anclada también en una lógica donde otras visiones ni estatales ni privadas quedan excluidas. Por el contrario, se debe tender a fomentar estructuras y actores económicos que nos liberen de dichas esclavitudes y permitan a la población tomar decisiones libremente y entre iguales, siguiendo el ejemplo de las actuales cooperativas comercializadoras de electricidad.

Pero la soberanía energética (de los pueblos) es la que defiende también la soberanía de todos los pueblos que son. Y en consecuencia, el respeto a la soberanía energética de todos los pueblos implica el ahorro y la racionalización en el uso de los bienes comunes para no interferir negativamente en la soberanía energética de otras comunidades ni de las futuras generaciones, ya sea mediante la generación de problemas ambientales (tales como el cambio climático o la generación de residuos altamente radiactivos) o mediante el acaparamiento de bienes de unos pueblos sobre otros, a veces mediante guerras. Para lo cual deben relocalizar los procesos de generación y distribución energéticas en un doble sentido: acercándolos a los puntos de utilización y facilitando la participación de las personas en los procesos de toma de decisiones.

La soberanía energética es el camino de empoderamiento social que transforma las estructuras del poder oligopólico y crea nuevas realidades desde abajo, por los de abajo y para los de abajo. En la energía también.

martes, 6 de marzo de 2018

05-03-2018 PRENTSA OHARRA/NOTA DE PRENSA Güeñes Itsaso autopista elektrikoaren kontrako koordinadora

“GÜEÑES-ITSASO” AUTOPISTA ELEKTRIKOAREN AURKAKO HERRIEN KOORDINADORAREN PRENTSA OHARRA

Espainiar Estatuaren Energia, Turismo eta Agenda Digitaleko Ministerioaren eskutik, Red Eléctrica de Españak 400.000 voltioko (400kV Espainiar Estatuan elektrizitatea garraiatzeko onartutako gehienezko potentzia da) zirkuitu bikoitzeko goi tentsioko linea bat ezarri nahi du Gueñes eta Itsaso artean, benetako autopista elektriko bat. Mehatxu honen aurrean, kaltetuak izango diren herriak, hala nola, elkarte eta eragile desberdinak koordinadora baten inguruan elkartu gara, aipatutako proiektuaren aurkako jarrera adierazi asmoz.

Helburu horrekin gure lehen pausuak proiektuak osasunaren gain eta ingurumenaren gain izan ditzakeen eraginen berri ematea izan zen eta proiektuaren tramitazioaren fase desberdinetan alegazioak aurkeztea. Era berean, kaltetuak izango diren Udaletxe gehienek proiektuaren aurkako mozio hala nola adierazpen instituzionalak aurkeztu dituzte. Besteak beste, Gueñes, Alonsotegi, Igorre, Lemoa eta Amorebieta-Etxanoko udalerriez ari gara.

Egun Euskal Herrian kontsumitzen dugun energiaren %92 kanpotik dator, beraz beharrezkoa dela argudiatzen duten interkonektibitate hori eraikita dago.

Energia berriztagarri gehiago kontsumituko dugula argudiatzen dute baita ere, baina egia esan, Frantziako zentral nuklearren energia kontsumitzen ari gara, Estatuko energia eolikoaren eta eguzki-energia produkzioaren kalterako.

Klima aldaketaren aurkako politikak, kontsumo energetikoaren murrizketa eta efizientzian oinarritzen diren bitartean, Espainiar Estatuak energiaren salerosketan aurkitu du negozioa, horretarako lurraldea linea elektrikoz josi behar digularik.

Guk beste eredu energetiko baten alde egiten dugu, deszentralizatua, bertan ekoiztua, jasangarria, demokratizatua eta garraiorako horrelako azpiegitura erraldoirik behar ez duen ereduaren alde egiten dugu.

Datozen aste eta hilabeteetan hainbat ekintza aurreikusten ditugu, ordezkari politiko desberdinekin mahai-ingurua eta Ganekogortara mendi martxa apirilean, besteak beste. Bestalde, kaltetuak izango diren herrietan informazio kanpaina bat egingo dugu, instituzio publikoak eta REEak herritarroi ezkutarazi nahi izan diguten proiektu honen berri emateko.

Epe labur eta ertainean jasangarritasun energetikoa baldintzatuko duten proiektu erraldoi hauek geldiarazi behar ditugu.


NOTA DE PRENSA DE LA COORDINADORA DE PUEBLOS CONTRA LA AUTOPISTA ELÉCTRICA “GÜEÑES-ITSASO”

Ante la amenaza del proyecto presentado por Red Eléctrica de España, con el auspicio del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital del Estado español, según el cual pretenden construir una línea de alta tensión de 400.000 V (400kV es el máximo permitido en transporte de electricidad en el Estado Español) de doble circuito entre Gueñes e Itsaso, una verdadera autopista eléctrica, los pueblos afectados, así como diversas organizaciones, decidimos organizarnos en torno a una coordinadora para mostrar nuestro rechazo al citado proyecto.

Para ello, nuestros primeros pasos fueron la divulgación de las afecciones tanto a la salud como al medio ambiente y la presentación de alegaciones en las diferentes fases de tramitación del proyecto. Asimismo, prácticamente todos los Ayuntamientos afectados por el proyecto han presentado mociones, incluso declaraciones institucionales, rechazando el proyecto. Hablamos de ayuntamientos como Gueñes, Alonsotegi, Igorre, Lemoa, Amorebieta-Etxano, etc.

Actualmente en Euskal Herria el 92% de la energía que consumimos es importada, luego la interconectividad que dicen necesitar ya está construida.

Aducen también que de esta forma se consumirá más energía renovable y lo cierto es que actualmente estamos consumiendo electricidad producida por las nucleares francesas en detrimento de la producción estatal de eólica y solar. 

Mientras que las políticas contra el cambio climático se basan en la reducción y la eficiencia del consumo energético, el estado Español pretende hacer negocio con la compraventa de energía, para lo que necesita mallar el territorio de líneas eléctricas, como la de Gueñes-Itsaso.

Nosotras/nosotros apostamos por un modelo energético descentralizado, una producción más local y sostenible, más democratizada, que no necesite de estas grandes vías de transporte con el impacto que generan en el entorno.

En las próximas semanas y meses tenemos previsto realizar una serie de acciones que van desde mesas redondas con representantes políticos hasta una marcha montañera en el mes de abril hasta el monte Ganekogorta. Asimismo, realizaremos una labor informativa en los pueblos afectados para dar a conocer este proyecto, que instituciones públicas y REE han tratado de ocultar a la ciudadanía. 

Debemos parar estos proyectos faraónicos que hipotecarán la sostenibilidad energética a corto y medio plazo.

domingo, 4 de marzo de 2018

HACIA LA SOBERANÍA ENERGÉTICA. Xabier Zubialde Lejarreta


“Hacia la Soberanía Energética. Crisis y soluciones desde Euskal Herria”, Xabier Zubialde Lejarreta. 2016. www.txalaparta.eus

¿Qué es la soberanía de un pueblo? ¿Podemos hablar de soberanía mientras un tercio de lo que pagamos por un tomate lo destinamos a importar petróleo? La energía es la sombra del modelo de sociedad en el que vivimos; analizar su consumo, su origen, su distribución, su despilfarro y su negocio es, a fin de cuentas, analizar el propio modelo socioeconómico que nos está llevando al colapso. Partiendo de un detallado diagnóstico de la situación mundial y vasca, este libro propone, recurriendo a ejemplos cercanos y prácticos, abandonar la actitud pasiva imperante para pasar a la acción personal y colectiva, ayudándonos a repensar las diversas problemáticas en torno a cuestiones tan transcendentales como las energías renovables, la gestión de los residuos y el agua, el agotamiento de las materias primas, el transporte, la autodeterminación, el corralito fotovoltaico y el negocio de “las mafias energéticas”, el marketing verde, el ahorro y la eficiencia energética… Una invitación a cambiar nuestras prácticas personales para cambiar la sociedad y, sobre todo, para poner a nuestro pueblo en marcha hacia una autonomía y soberanía plenas.

viernes, 2 de marzo de 2018

¿La transición energética en manos de la gente o del oligopolio?. El gran debate. Entrevista a Arne Jungjohann, nº 12 revista Ballena Blanca


“El 47% de las renovables en Alemania son propiedad de la gente”

Entrevista a Arne Jungjohann, analista energético y coautor del libro ‘Energy Democracy’. Esta entrevista ha sido publicada en el Nº12 de la revista Ballena Blanca. Consigue tu ejemplar aquí.

Sara Acosta | Madrid | Fotografía: Nicola Lazi

Que el mundo se mueva de una economía que quema carbón y gas y petróleo hacia otra con energías renovables no es suficiente para Arne Jungjohann (Langenhagen, 1973). Para este analista energético, autor del libro Energy democracy (Democracia energética), la ecuación solo estará completa si en esa tremenda transformación participa la gente. Alemania, su país, se suele poner como ejemplo de la transición energética –los alemanes la llaman EnergieWende– un plan en marcha, precisamente, por la posibilidad que tienen miles de ciudadanos de producir su propia electricidad. Jungjohann advierte del riesgo de dejar este nuevo camino solo al mismo puñado de empresas que hoy controla los mercados energéticos, completamente cerrados y “que solo responden ante sus accionistas, no ante el público”. Para él, este cambio de modelo es la oportunidad de democratizar los kilovatios que la gente consume, que esta tenga el derecho de elegir a quién compra la electricidad que alumbra y calienta y enfría sus casas, o si la produce ella misma.

Enlace a la entrevista: